Estella (a 45 kilómetros): esta monumental ciudad nació en el año 1090 a la orilla del río Ega y junto al Camino de Santiago. Con el paso de los siglos se convirtió en epicentro de las Guerras Carlistas. Estella es una ciudad para pasear y perderse por sus calles para descubrir toda su esencia. Enlaces: www.estella-lizarra.com
Agoncillo (a 48 km): hay que detenerse para visitar el Castillo de Aguas Mansas (sede del Ayuntamiento) y el Museo Würth de Arte Contemporáneo. Enlaces: www.aytoagoncillo.org y www.museowurth.es
Enciso (a 49 kilómetros): es la puerta de entrada al valle de los dinosaurios. Enciso acoge el Centro Paleontológico, destinado al estudio, promoción y divulgación de las actividades paleontológicas que se realizan en toda la región. Las huellas de estos colosos aún perviven en la localidad. Enlaces: www.encisonet.com y www.dinosaurios-larioja.org
Viana (a 52 km): la ciudad fue fundada por el rey navarro Sancho VII el Fuerte en el año 1219. Aún se pueden ver restos de las murallas y algunos de los portales de acceso. Muy cerca se encuentra el embalse de Las Cañas. Enlaces: www.viana.es y www.lagunadeviana.es
Puente la Reina (a 53 kilómetros): es una villa hecha por y para el Camino de Santiago, ya que en ella se juntan los ramales francés y aragonés. El icono de la localidad es el Puente de los Peregrinos. Enlaces: www.puentelareina-gares.es
Tudela (a 61,5 km): es la capital de la Ribera de Navarra. Sus calles están abarrotadas de historias y de un enorme conglomerado de culturas. Visitas obligadas son el puente románico, el mayor puente medieval de Navarra; su Catedral del siglo XIII; y el Museo Muñoz Sola de arte contemporáneo. No olvides callejear. Enlaces: www.tudela.es, www.palaciodecanaldetudela.com y www.museomunozsola.com
Logroño (a 63 km): la capital de la Rioja está marcada por el río Ebro y el Camino de Santiago. No te pierdas el tapeo por su casco histórico. Enlaces: www.logroturismo.org